
miércoles, 31 de diciembre de 2008
FELIZ AÑO 2009

miércoles, 24 de diciembre de 2008
Recomendaciones literarias II

* El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde: Un clásico imprescindible. Habla sobre el paso del tiempo y la obsesión por la belleza ¿Venderíais vuestra alma al diablo con tal de permanecer jóvenes? Dorian lo hace y se convierte en un monstruo.

* La tregua de Mario Benedetti: Un libro precioso sobre un hombre que se jubila e, inesperadamente, encuentra el amor. Muy tierno. Con Benedetti, pasa como con Wilde, me encanta toda su obra. Pero haré una selección y me quedaré con sus cuentos (no os perdáis "Puentes como liebres" o cómo el amor, cuando es verdadero, sabe ser paciente).
* Carta de una desconocida de Stefan Zweig: un hombre recibe una misteriosa carta anunciando la muerte de una mujer a la que amó pero a la que no recuerda. Ella pasó toda su vida intentando que la conociera y no la olvidara.
* El principito de Antoine de Saint Exupéry: un libro para aquellas personas grandes que no olvidan que también fueron pequeñas. Inocencia, dulzura y moralejas. ¿Se puede pedir más en un cuento brevísimo?

* Cuatro amigos de David Trueba: Un hombre se da cuenta de que el amor de su vida se va a casar y decide ir con cuatro amigos a recuperarla. El viaje les ayudará a conocerse un poco mejor, a los otros y a ellos mismos. Libro súper recomendable; desbordante de humor, amor y reflexiones. Reiréis sintiéndoos identificados con el grupo de amigos y os emocionaréis con la historia de Solo y Bárbara. Los que, como yo, suelan subrayar libros...¡que tengan a mano un lápiz de recambio, porque aquí no pararán! Este blog debe su título a este maravilloso libro.
* Lolita de Vladimir Nabokov: Otro imprescindible. Ya sabéis de que va, así que no me extenderé y tan sólo os diré que si aún no lo habéis leído, ¡hacedlo! Amor y obsesión al límite.
¡Recomendadme los vuestros!
martes, 23 de diciembre de 2008
Soldados de cerca de un tal Salamina

El librero en ocasiones debe convertirse en una especie de superhéroe para saber qué es exactamente lo que le están pidiendo.
Situaciones divertidas, títulos ocurrentes y momentos surrealistas están asegurados en la lectura de este interesante anecdotario.
Basta con echar una rápida ojeada en una librería para comprobar que últimamente están proliferando los títulos dedicados a compartir anécdotas de diferentes profesiones: enfermeras, azafatas, secretarias o incluso uno que aún está en fase de preparación acerca de las “conversaciones de besugo” que tienen lugar en las líneas 11811.
Eduardo Fernández estudió Filología Hispánica y trabaja como librero en La Casa del Libro. Durante años, él y sus compañeros han sido testigos de las equivocaciones más disparatadas referentes a títulos y autores. Probablemente al acabar la jornada intercambiaban anécdotas y risas, hasta que un buen día pensaron que sería divertido compartirlas y publicarlas. Y así nace Soldados de cerca de un tal Salamina, un ejemplo real de alguien que lo que realmente buscaba era Soldados de Salamina de Javier Cercas.
En la primera parte se incluyen algunas explicaciones y consejos sobre la galaxia librera: las horas a las que nunca debes molestar a un librero -que aunque confiesa que son todas, especialmente resalta la hora de cierre-, cosas que nunca debes hacer -cogerle del brazo cuando carga una pila de libros, interrumpirle cuando habla con otro cliente, enfadarse porque no está el libro que busca…- o lo qué de verdad se cuece tras algunos eventos especiales como el día de Sant Jordi, la Feria del Libro de Madrid o la campaña de texto escolar.
La segunda parte de este anecdotario es mucho más divertida y se centra en mencionar algunas de las equivocaciones por parte de los clientes: confusiones entre título y autor (El Maquiavelo de El príncipe o el James Joyce de Ulises), conversión de algunos nombres extranjeros como Zaraturka por el Zaratrusta de Nietzsche o Pinocho como álter ego de Spinoza.
Otros prefieren cambiar directamente el título por uno que consideran más adecuado. De este modo, Franco Moribundia de Juan Luis Cebrián se convierte en un simple “Se muere ya” o el conocido libro de Laura Esquivel Como agua para chocolate pasa a ser, obviamente, “Para el desayuno”.

Pero como en el arte circense, siempre queda el más difícil todavía; y es ni más ni menos cuando un cliente aparece con un papelito donde se lee: “Fotsche de waight”. ¿Cuál creéis que es la solución? Seguro que incluso el librero más avispado se las vio negras hasta llegar a la conclusión de que era Fouche, de Stefan Zweig.
Los últimos capítulos se centran en algunos momentos surrealistas que han vivido los libreros, como cuando solicitaron “las guías de viajeros y no de turistas, el libro esencial de cocina veterinaria, libros de ensaladas vegetarianas en chino, libros de autoayuda para aprender idiomas o billetes de autobús”.
Una apuesta original y divertida, escrita con mucho respeto y que no pretende ridiculizar a nadie, sino simplemente provocar una sonrisa. Y también, por qué no, nos hace valorar un poco más a esos seres mortales que son los libreros, y que deberían entrar en la categoría de semidioses si demuestran que son capaces de resolver enigmas como los que en el libro se citan.
Eso sí, la próxima vez que no sepáis un título o un autor, tened en cuenta que vuestro error puede dar título a un nuevo libro. Y es que la editorial Comanegra ya prepara una segunda parte.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Recomendaciones literarias I

* Los hombres que no amaban a las mujeres, Stieg Larsson (Destino): La sensación literaria del año. Mucho más que un thriller o una historia de misterio; sus personajes parecen cobrar vida propia y el estilo engancha muchísimo. No aparece en mi lista el segundo tomo porque aún no he tenido el placer de leerlo. Así que si os gustó el primero, ¡a por el segundo! Y si no lo conocéis, ¡empezad!
* El mundo amarillo, Albert Espinosa (Grijalbo): Un canto a la vida con una mirada muy especial. Ideal para personas optimistas que afrontan la vida con una sonrisa, o especialmente, para las que quieren empezar a hacerlo.
* El niño con el pijama de rayas, John Boyle (Salamandra): Un libro del que no se para de hablar y que parece casi obligatorio leer. Sencillo y tierno, ideal para incitar a la lectura a los que les cuesta coger un libro. Gustará a casi todo el mundo.
* Aunque seamos malditas, Eugenia Rico (Suma de Letras): Dos historias paralelas sobre la brujería y la acusación a lo largo de la historia. Para mujeres valientes y diferentes que se sienten orgullosas de serlo y para los hombres que se enamoran de ellas.
* Citas en Manhattan, Emma Reverter (Planeta): Un libro ameno y divertido sobre el mundo de los solteros en Nueva York. Con la ayuda de un asesor de citas es más fácil encontrar a tu media naranja. ¿O no? No es chic-lit, sino un híbrido de novela y reportaje periodístico.
* Un negocio de cine, Jaime Fuertes (Almuzara): Absolutamente imprescindible para amantes del séptimo arte. Plagado de información interesantísima, anécdotas y curiosidades.
* La mascota, Mark Kurzem (Suma de Letras): Para los que disfrutan con historias reales: el protagonista es el padre del escritor, quien resume así su historia. “El descubrimiento de la infancia nazi de mi padre judío”. Interesante, ¿no? Muy emocionante, cala hondo en el lector.
* Soldados de cerca… de un tal Salamina, Eduardo Fernández (Comanegra): Ahora que están tan de moda los libros sobre anécdotas relacionadas con profesiones, qué mejor momento para leer este. Se basa en las equivocaciones que cometemos los lectores al pedir determinados títulos o referirnos a algunos autores cuando vamos a una librería. Divertido y, en ocasiones, sorprendente. Atentos al título, sino.
* Firmin, Sam Savage (Seix Barral): Para ratas de biblioteca y nunca mejor dicho. O para aquellos que tenían fobia a estos animales y empezaron a mirarlas con otros ojos tras Ratatouille. La ternura de Firmin nunca os abandonará. “¡Adiós, cremallera!”.
* Saga Crepúsculo, Stephenie Meyer (Alfaguara): A pesar del argumento, probablemente no guste a aquellos muy entendidos en el universo vampírico, sino más bien a los que disfrutan siendo testigos de cómo dos adolescentes luchan y ponen el mundo patas arriba para amarse sin impedimentos. (De momento, sólo he leído el primero, pero me encantó).
¡Felices lecturas!
Más recomendaciones en el especial de Navidad de http://www.ciberanika.com/
viernes, 19 de diciembre de 2008
Be my baby, I'll look after you
martes, 16 de diciembre de 2008
Entrevista a Juan Gómez- Jurado

¿Qué hay de realidad en el personaje del capitán González?
La historia del capitán González parte de otra historia real que me contó un librero de Vigo. En 1940 el padre de este librero se encontraba a bordo de una patrullera en el estrecho de Gibraltar, cuando de pronto se encontraron con una patera en mitad de las olas. Ellos arriesgan sus vidas y suben a los cuatro pasajeros a bordo. Entonces se dan cuenta de que no son subsaharianos, sino cuatro alemanes blancos y rubios. Estos les piden con señas que les lleven a Portugal. En un acto de generosidad, el capitán González los lleva a Portugal. El cabecilla de estos náufragos entrega al capitán González un emblama de oro y diamante, que es el que aparece en la portada del libro. Aunque parezca una historia sacada de una película es real.
¿Cómo empieza la labor de documentación para escribir una novela partiendo de esta historia real?
Lo primero fue averiguar qué era ese emblema. Sabíamos que podía tener algo que ver con la masonería, pero había expertos internacional que habían dicho que eso era falso porque los masones nunca hacen emblemas de materiales nobles. Viajé a París, Munich, Berlín... para encontrarme con cualquier persona que supiera algo de masonería alemana. Uno me dijo que cuenta una leyenda masónica que, cuando Hitler llegó al poder, encargó a Adolf Eichmann que acabase con la masonería. Es sorprendente cómo una sociedad secreta como la masonería acabó cayendo en pocos meses porque 80.000 de ellos acabaron en campos de concentración en un año. Al parecer, hubo un masón que vendió a los demás, un traidor. Como premio, Hitler entregó una parodia del emblema de masón, pero en oro y diamantes. Utilicé como punta de partida todo esto, que es real.
Le gusta matizar que ésta no es otra novela sobre el nazismo.
Es muy importante. Ésta es una novela de intriga, de venganza, de amor. No es una novela tipo El código da Vinci y demás, de las que estamos todos hartos; ésta es una novela distinta, de aventuras. Yo tropecé con esta historia y empecé a partir de lo que encontré. Las 19 primeras páginas habla del capitán González, pero luego hay otro punto de vista totalmente diferente.
¿Por qué dice que ésta es su novela más ambiciosa?
Porque yo he tenido que trabajar mucho con una documentación exhaustiva. Estuve, por ejemplo, en clubes de jubilados para que todo aquel que tuviera más de 80 años, me explicaran cómo vivían en los años 20. Así me contaban a qué olían las calles, a qué se dedicaban, a qué hora se iban a la cama, cómo trabajaban... Es decir, detalles nimios que no se encuentran en libros de historia, pero que luego a la hora de convertir tu imaginación en realidad son fundamentales. Lo que ellos me contaban los integraba en los personajes.

Usted estaba trabajando en otra novela antes de que el librero de Vigo le contase esta historia. ¿Tanto le impactó?
Le veo documentado (ríe). Sí, estaba escribiendo una novela sobre la guerra de Irak. Estaba en el proceso de documentación y tenía billetes reservados para ir a Bagdad para conocer los hechos de primera mano. Mi mujer quedó encantada de que dejara la historia de Irak, a pesar de que iba con una empresa londinense que se encarga de llevar a Bagdad a periodistas con medidas de seguridad extremas.
No es de extrañar...
Sí, piense que el trayecto entre el aeropuerto y la Zona Verde de Bagdad es de las más peligrosas del mundo: bombas, atentados... Yo estaba acojonado, pero quería estar allí para contar cómo vivía la gente. Era un thriller. Pero me cautivó tanto esta otra historia, que no me quedó más remedio que cambiar (ríe).
¿Qué opina cuando le dicen que es el Ken Follett español?
Como un niño de 15 años cuando le dicen que juega como Kubala o como Eto'o (ríe). Yo soy un enamorado de la literatura. Yo aprendí a leer con Julio Verne, pero con 14 años leí Los pilares de la tierra. Cuando terminé, pensé que yo quería hacer cosas como esas. Evidentemente era una idea demasiado ambiciosa. Cuando conocí a Ken Follett este año, me dio la enhorabuena por tener un sueño y luchar hasta conseguirlo. A mí se me caían las lágrimas.
Qué menos...
Claro, te vas haciendo mayor y ves que tus sueños se cumplen, que tu primera novela se publica en 40 países. Yo le decía a Ken Follett "señor Follett, preocúpese porque le robaré el puesto". Se lo dije en broma, claro, pero se lo tomó en serio (ríe) y me dijo que tendría que ir con cuidado. Él es muy correcto y un auténtico caballero.
¿Se puede confiar en la transparencia del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja?
Sus anteriores novelas han sido traducidas a muchos idiomas. ¿Cuál le ha hecho más ilusión?
El otro día me llegó una traducción de Contrato con Dios al coreano. Llamé a mi agente en Corea del Sur y le preguntaba cuál era mi nombre y cuál era el título, porque no podía reconocer ni mi nombre de la portada. Es increíble ver que a miles de quilómetros hay gente que te está leyendo, con una cultura diferente y que nunca conocerás.
Después del éxito de Espía de Dios, de Contrato con Dios y de El emblema del traidor, ¿es difícil no morir de éxito?
Tanto mi mujer como mi agente, Antonia Kerrigan, me protegen mucho. Me mantienen al margen de las negociaciones. Yo sólo me entero de todo cuando llega un contrato a casa para firmarlo. De ese modo, puedo dedicarme a mi familia y a trabajar. Mi preocupación ahora es hablar con vosotros. Hace unos minutos mi mujer me hablaba de que mi hijo necesita unos pañales más grandes (ríe). Esa cotidianeidad es necesaria para mí.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Antimanual de sexo de Valérie Tasso (Temas de Hoy)


martes, 9 de diciembre de 2008
Dar huevos a los vecinos puede ser muy peligroso


El ritmo de la película es bastante lento y eso es culpa del abuso de planos secuencias de excesiva duración. En cambio, hay que agradecerle a Haneke el hecho de que la mayoría de escenas violentas se produzcan fuera de campo y que, por lo tanto, el espectador sólo las intuya a través de sonido. La película emana demasiada violencia como para tener que soportar escenas explícitas. Además esta acertada decisión provoca que el espectador permanezca en vilo y que incremente su angustia.

Mucho se ha comparado esta película con La Naranja mecánica, sin embargo no estoy de acuerdo. Exceptuando la violencia gratuita que ejercen los protagonistas, no le veo más similitud. La obra de Kubrick aportaba muchas más reflexiones y tenía más contenido.
Funny Games resulta un tanto aburrida, consigue crear tensión y rabia, pero poco más. Sí es cierto que una vez ha terminado, se te eriza la piel al reconocer que esta historia de ficción no se diferencia tanto de otras reales que salen diariamente en los periódicos. Horroriza pensar que hay gente que mata por puro placer y que, mientras personas inocentes mueren torturadas, hay asesinos que quedan impunes.
Es una película muy dura, que aunque no te guste, marca de algún modo. De hecho, seguro que la próxima vez que un vecino venga a pedirme huevos, me lo pensaré mucho antes de abrirle la puerta.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Dios hizo el mundo en siete días... y se nota. Luis Piedrahita

Entre los muchísimos temas que trata este polifacético hombre, destaco algunos: La temida pipa amarga que aparece en todas las bolsas de Churruca, los ojos de los grifos (rojo y azul, y que compara con los de David Bowie), la manía de intentar abrir los pistachos que están cerrados (“es como intentar hacer el amor con la Nancy. ¡Imposible! ¡ No tiene ranura!”), el vaho o lo que él llama “la niebla de los pobres”, la esquizofrenia que padecen las pinzas de tender la ropa (“las ponen para que la ropa se seque y para que las galletas no se sequen, eso vuelve loco a cualquiera”), las toallas de los restaurantes chinos para lavarte las manos, la inutilidad de las perchas -siempre te apetece ponerte la camisa que está debajo de todas-, una reflexión acerca de lo triste que fue inventar el teléfono porque su creador no pudo llamar a nadie y si se llamaba él mismo, ¡estaba comunicando!, o sobre los míticos sándwiches que venden en los aeropuertos y hospitales: “cuando lo abres no tiene nada que ver con lo que acabas de leer. Puede que distingas algunos alimentos por la forma o la textura, pero el color está cambiado. Una lechuga blanca, un jamón de york rojo, un pollo negro, un cangrejo gris…”
Dios hizo el mundo en siete días... y se nota tiene mucho que ver con sus anteriores libros, pero sin embargo, a mí me ha hecho reír menos que los otros dos. Es algo subjetivo que imagino que tiene que ver con la afinidad de cada uno sobre los temas que se tratan. Aún así, también es muy recomendable.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Los hermanos MP & MP Rosado ilustran "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde


Los MP & MP Rosado aseguran que trabajar a cuatro manos nunca les ha ocasionado problemas. “Lo importante es tener el mismo concepto de la obra. Por ejemplo, tuvimos claro que no queríamos mostrar al personaje de Dorian Gray directamente, sino acercarnos a los escenarios donde se podría haber desarrollado la historia. Y a la hora de pintar tampoco hay peleas, porque uno es zurdo y el otro diestro”, puntualiza uno de ellos con una sonrisa.
Precisamente el hecho de ser hermanos gemelos fue un factor decisivo a la hora de aceptar el encargo: "Por nuestra condición, siempre nos ha atraído el tema de la identidad y la dualidad. En esta obra de Oscar Wilde están muy presentes, así que nos pareció perfecto para nosotros”.
Los ilustradores bromean acerca de los equívocos que provoca su seudónimo: “muchos creen que somos mujeres o incluso una corporación”. Y es que, al contrario del personaje que ideó Wilde, ellos no son vanidosos: “nos gusta ser conocidos con éste nombre ambiguo para evitar darle excesiva importancia a la autoría”.
Uno de los artistas explicando un cuadro a un visitante
Información práctica: Exposición de MP & MP Rosado “El retrato de Dorian Gray” en el Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores (c/ Consell de Cent, 323). Tlf: 93 366 03 02.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Anna Gavalda visita hoy Barcelona



Gavalda es actualmente la escritora francesa más leída y sus libros han vendido más de 10 millones de copias. Sus títulos son éxito de ventas asegurado: Quisiera que alguien me esperara en algún lugar, 35 quilos de esperanza, La amaba, Juntos, nada más - cuya adaptación cinematográfica protagoniza Audrey Tautou: Amelie- y El Consuelo.
Próximamente os contaré las impresiones que saque de este encuentro literario. A grandes rasgos os confesaré que creo que Gavalda es una buena escritora que sabe recrear a la perfección el universo de sus personajes, pero que, sin embargo, se empeña en alargar la trama innecesariamente. El Consuelo de haber sido más breve, hubiera sido mucho mejor. A ver qué nos cuenta hoy.
¡Estáis todos invitados! Hoy a las 19 h en el Fnac Triangle.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Ya sólo habla de amor: Ray Loriga

Ray Loriga en la presentación del libro en Barcelona
Reseña publicada en www.ciberanika.com
martes, 25 de noviembre de 2008
Guía para seguir al aventurero más sexy: Indiana Jones
El libro incluye una cronología de la vida del personaje, un exhaustivo repaso a la serie de televisión que se creó para recuperar los años mozos de nuestro héroe (El joven Indiana Jones), páginas dedicadas

lunes, 24 de noviembre de 2008
¿Sabemos vivir bien? Más de 40 personas nos dan consejos para aprender a ser felices


C.Elizabeth Terry con Mijail Gorbachov
Además de saber qué opinan algunos intelectuales sobre grandes cuestiones, también resulta enriquecedor descubrir algunas iniciativas y prácticas culturales bien diferentes a las que estamos acostumbrados. Es el caso del Banco Grameen, que ha llevado a cabo un exitoso proyecto consistente en ofrecer créditos a personas sin aval en el Bangladesh rural para intentar erradicar la pobreza de la zona. O una curiosa tradición de una zona concreta de China -Lago Lugu- donde el amor lo conciben de una forma cuanto menos, atípica: para evitar problemas y malos entendidos, los hombres y mujeres pasan la noche juntos, pero al amanecer cada uno sigue su camino – a pesar de tener hijos comunes y demás-.
Como suele pasar con los libros corales, algunos escritos resultan especialmente interesantes, otros menos y, por qué no reconocerlo, alguno puede que incluso un tanto aburrido o repetitivo. Pero en general, se trata de una obra con una fuerte carga filosófica – eso sí, escrita de manera directa y sin excesivas florituras- que gustará a las personas a las que les interesan los temas espirituales y que se preocupan por aprender a vivir mejor y de cuidar de nuestro planeta.
Cabe señalar que este libro es un proyecto solidario y que el dinero recaudado se destinará a la ONG Green Cross, creada por Gorbachov, y que trabaja para fomentar el diálogo intercultural y el crecimiento sostenible de la Tierra. Más información en: http://www.greencross.org/
Próximamente entrevista con la autora en Anika Entre Libros.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Tornaria a dir-li al sol que s'amagui rere el mar
I no torni a brillar si no ets amb mi
miércoles, 19 de noviembre de 2008
¿Cada cuánto hay que echar a lavar un pijama?

Aquí, Piedrahita echa el ojo, entre muchas otras cosas, a las pelusas de la habitación (con una interesante teoría: es el cansancio que expulsamos desde la cama mientras dormimos),a la mala costumbre de no determinar el lugar exacto dónde se pone el termómetro (“¡ha pasado por los sobacos y los culos de toda la familia y cuando llega el abuelo se lo ponen en la boca!”), la pena que le causan los pobres calcetines que no jubilamos ni con agujeros, el increíble misterio de las servilletas de los bares que nunca limpian –sólo raspan-, la vajilla de cualquier familia española de clase media: leáse los vasos de Nocilla o a un trauma infantil bastante generalizado y que a él le marcó mucho: llegar del colegio muerto de hambre, ver una estupenda caja de metal azul de galletas danesas y cuando la abres para coger una….¡sólo hay botones e hilos!
Un libro muy ameno, divertido y tierno a partes iguales e ideal para llevar a cualquier sitio. Cuando uno ha tenido un día duro, leer una de las inteligentes ocurrencias de Piedrahita levanta el ánimo. Probádlo, sino...
Por cierto, ¿alguien se atreve a dar una respuesta a la pregunta de su título?
lunes, 17 de noviembre de 2008
Un cacahuete flotando en una piscina, ¿sigue siendo un fruto seco?

Pocos serán los que a día de hoy no conozcan a la versión masculina y algo más estrambótica de la dulce Amelie. Luis Piedrahita (mago, monologuista, director de cine…) se ha ganado, desde hace años, el trono como rey de las cosas pequeñas.
Leyendo su primer libro -publicado en 2005- es difícil no reír con entusiasmo e incluso a carcajada limpia. El lector no tiene más remedio que caer rendido a sus pies y reconocer que sus reflexiones son mucho más que meras anécdotas contadas para divertir: nos recuerda –desgraciadamente tenemos tendencia a olvidarlo una y otra vez- que muchas veces las cosas más pequeñas son las más importantes, o aquí, cuanto menos, las más divertidas.
Piedrahita habla de forma original y ocurrente sobre temas conocidos por todos, pero a los que quizá no les hemos dedicado el tiempo suficiente a modo de reflexión.
Un cacahuete en una piscina ¿sigue siendo un fruto seco? es altamente recomendable para aquellos que valoran como se merece la cotidianeidad y los pequeños detalles; pero también para aquellos que no lo hacen. Después de haber leído este libro y de haber entrado en el universo Piedrahita, probablemente también empezarán a darse cuenta de que las pecas de Morgan Freeman son en realidad chococrispis y que la política actual puede compararse a la bollería industrial: mientras la Pantera Rosa y el Tigretón se convierten en los partidos políticos mayoritarios (PP y PSOE), el Bony es Izquierda Unida (“todos sabemos que está ahí, pero a nadie le acaba de convencer”…) por eso a veces hacen packs con más de un pastelito.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Princesa del subterfugio: quiso, y no pudo, ser hada. El cuento le traicionó
miércoles, 5 de noviembre de 2008
El beso
viernes, 31 de octubre de 2008
¡Esto es HALLOWEEN!

Para recordar: Esto es Halloween Inicio Pesadilla antes de Navidad.
jueves, 30 de octubre de 2008
Momento de colección: Desayuno con diamantes (Blake Edwards)
